martes, 15 de marzo de 2011

Bergman

Bergman: De nombre holandés, fue un chico de edad X, nunca la llegué a saber, con quién quedé hace cuestión de una semana o así para ir a una obra de teatro. Lo poco que había hablado con él me había hecho tener la confianza de que si le conocía cara a cara iba a haber buen tema de conversación y ambos compartiríamos experiencias. Y asi fue: quedamos en la parada de metro COLON donde él me localizó y a continuación caminamos hacia el centro de la NAU donde íbamos a ver la obra de teatro. Entramos al antiguo claustro y tomamos las entradas. A continuación nos quedamos en el patio interior hablando. Hablando, hablando pasó la hora y media de espera como un soplo y nos metimos a ver la obra de teatro. Muy buena por cierto, desde mi punto de vista. Mus crítica y creativa, y tal y como les escribí en el diario de bitácora, inspiradora en muchos asuntos.
Aquí acaba la quedada, nos acompañamos mutuamente a la parada de autobús a esperar el autobús correcto para cada cual.

Por desgracia, siento que hubo un mal entendido dentro de la quedada, pues no me gusta que la gente pueda pensarse cosas que no son y aunque este chico fue muy respetuoso, tuve que contestar, a un mensaje que me puso más tarde por correo electrónico comentando lo bien que lo había pasado, de una forma un tanto "tajante" para evitar mal entendidos, aun así esta persona me ha causado muy buena impresión y no descarto volverlo a ver, aunque tampoco tenga mucho tiempo.

Gracias Bergman, considero que eres una gran persona y estoy segura de que tu energí positiva te llevará lejos.

Drako

Drako: Este fue el nombre por el qué le conocí y con el cual le sigo asociando. Le conocí gracias a la página de contactos Sexy o no. Lo cierto es que desde que comenzamos a hablar estuvo entretenida la conversación. Tampoco es que tuviésemos mucho en común pero a menudo esto no es necesario para que dos personas puedan compartir una o varias conversaciones.
Esta relación se mantuvo el tiempo necesario para que yo le propusiera conocernos cara a cara, y aprovechar para ir juntos a un espectáculo del circuito café teatro aquí en Valencia.
La quedada estuvo bien. Estuvimos conversando antes de ir al local en cuestión. Aunque al final el silencio incómodo poseyó parte de la espera previa a la actuación.

Al despedirnos ambos sonreímos, pero hay algo que entiendo que falló dentro de esta quedada pues a partir de entonces la conversación ha menguado hasta desaparecer. Cosas que pasan, de hecho es algo que pasa bastante a menudo, pero bueno. Estuvo bien y ambos nos divertimos!