jueves, 20 de octubre de 2011

Alessio

Alessio es mi nuevo compañero de piso de este curso. Es un chico de 28 años, que llegó a mi vida justo cuando una de las personas más importantes se fue (Paola). Paola y Sara conocieron a este muchacho italiano una noche de borrachera frente a la puerta del miniclub. En estas que salió a tema esto de que buscaba piso y Paola le ofreció venir a ver nuestro piso, pues necesitabamos alquilar las dos habitaciones vacantes hasta entonces.

Vino a ver el piso, y a pesar de que no tuvíesemos ni un sofá decente ni una puerta de la entrada con una cerradura medianamente aceptable, decidió que este sería un buen lugar donde pasar lo que queda de año.

Así fue, Alessió pasó a ser uno más del piso con quien comenzar el complejo mundo que supone la convivencia.

No fue difícil habituarse. Mientras yo me entretenía enseñándole español, él hacía por enterarse de lo que ocurría a su alrededor.

Me gusta Alessio como compañero de piso. Es tranquilo y silencioso, y ordenado dentro de lo que cabe. Un tanto olvidadizo a veces, pero se lo perdono, no todo tiene que ser tan perfecto como yo lo imagino y a todos nos gusta gozar de libertad para hacer lo que queremos cuando queremos, así que aunque alguna vez le hemos tenido que recordar lo que le tocaba limpiar, él tarde o temprano ha cumplido como buen compañero.

Alessio es un tanto bromista, de hecho llega un punto en que le pides que no siga haciendo bromas porque te pone en un estado de tensión que no considero sano. Él se rie y no insiste...por un tiempo.

Ahora ha empezado a verse con una chica ( Marta) que ya conocía el curso pasado y de la que ya hablé en su mometo en este blog. Ahora esta chica ha hecho su vida por separado del chico con el que estaba y ha decidido caer en manos de nuestro italiano. Esta chica es muy maja, y aunque al principio de que empezasen era un tanto violento encontrársela siempre en el piso, ahora, después de una leve conversación, ya se han borrado los momentos incómodos y su presencia ya se ha normalizado y cómo no, siempre es agradable encontrarse a una persona que siempre tiene por respuesta una sonrisa, preguntándote cómo llevas el día y dispuesta a colaborar por mejorar tu rutina.

A Alessio desde aquí le digo que sabe que estoy aquí para lo que necesite. Que le considero tanto un compañero de piso como un amigo y que espero que disfrute del tiempo que le queda a nuestro lado como compañero. Que espero que sea mucho! 

Un beso Alessio!

Inés

Inés es mi nueva compañera de piso. Vino a raiz de que una amiga de mi pueblo le diera mi número para que ella viniera a ver el piso. De hecho, aquella mañana me habían llamado al rededor de unas 4 personas para ver el piso y las había citado a todas ellas a las 4. Y a ella le mandé un mensaje para saber si podría venir a las 3, pues prefería alquilárselo a ella antes.

Al poco de que entrase en el piso esta chica empezó a gustarme como nueva compañera. Le mostré su posible cuarto y le comenté alguna de las filosofías del piso, tales como el uso de la calefacción (calefacción solo en el salón) y las bombillas que eran de bajo consumo. Tonterías que hay quien las tiene en cuenta a la hora de elegir un futuro hogar. Además le comenté que yo con el otro compañero de piso ya había vivido un año y que eramos completamente compatibles y que pensaba que eso era algo importante. Al poco de enseñarle el piso y la azotea le pedí ella me confirmó que quería vivir en este piso. Bajé y le comenté a Pablo el tema. Que qué le había parecido, que si le decía de venir ya antes de ver al resto de las personas que iban a venir al piso, y que yo desde luego la había visto apropiada como futura compañera.

Así fue. Y desde entonces hemos sido buenas amigas y buenas compañeras de piso. Una persona compatible para como es mi forma de ser, aunque por suerte yo tengo una forma de ser bastante amoldable pues ella es una persona con carácter, que desde luego no se deja chafar fácilmente.

Tengo que decir que entre Inés y yo hay buena relación, y aunque me haya prometido que de vez en cuando me saque alguna propuesta indecente, yo le contesto con la sonrisa que sabe que siempre recibirá por mi parte, ese tipo de sonrisas que hacen que ella me devuelva la mirada sonriente.

A veces me da miedo por como se pone, pues parece afectarle mucho males que la rodean, y no se corta en expresar su ira en ciertos asuntos. En estos casos yo simplemente le ofrezco una mirada de comprensión y la escucho, pues a menudo siento que lo que necesita es un desahogo, un sentirse escuchada por alguien, que aunque no pueda hacer anda por solucionarlo, le da ese "volver a la paz" que siento que ella necesita, pues por muy dura que parezca hacia el mundo exterior, a mi me trasmite ternura.

En un futuro me gustaría verla como una buena compañera de viaje. Y por viaje no me ando con metáforas. Si no hablo de viajes en si pues como yo, es una persona que se levanta temprano y activa, que no tiene miedo a recorrer y que por suerte se fia de mi orientación. Ingredientes que generan una llamada hacia la aventura asegurando un futuro éxito en las experiencias. Aunque cierto es que quizá no nos conocemos lo suficiente como para embarcarnos hacia horizontes por conocer, pienso que con nuestras vueltas en bici y nuestros garbeos por la ciudad, puede ser un buen lugar por donde empezar esta relación que espero que dure..como mínimo hasta la república checa.

Desde aquí le envío suerte con sus estudios, porque sea valorada como merece y mantenga el ánimo firme ante el plan Bolonia.

Beatriz

Pasa el tiempo y nos damos cuenta como los planes del pasado dejan de ser planes para ser anécdotas. Pasa el tiempo y nos vemos cambiar y como estos cambios no van más que a mejor dentro de nuestro proyecto de vida.

Hoy me reuno con los limitados lectores de este espacio para hablaros de Beatriz.
Para no romper rutina comenzaré con el Cómo nos conocimos, con las anécdotas graciosas y cómo no, cómo la veo en el presente y la previsión de futuro.

A Bea la conocí una noche en mi piso. Vino acompañando a un asiduo al piso del cual ya hablé en su dia en otra entrada, el buen amigo PEPE. Para el poco tiempo que nos conocíamos comenzamos a compartir mucho. Opiniones, experiencias. Recuerdo como me hablaba de sus gatas y de que vivía sola. La verdad es que mucho no hay que destacar de este primer contacto pues a menudo es el tiempo lo que afianza los cimientos en una relación. Por así decir, la semilla ya estaba plantada ahora solo faltaba regarla. Algo que de momento no pudo ser, ya que aunque nos habíamos caido muy bien aún no había habido momento para coincidir de manera premeditada.

Al poco tiempo, en la feria alternativa, la última noche de la feria alternativa, para ser concretos, coincidimos de nuevo, entre tambores y músicos de otra nacionalidad. Era el sentirse bien en uno de esos sitios donde te gustaría estar como mínimo dos veces al mes. buena gente, cervecita fria, y un cómodo césped como silla.
Recuerdo como en este momento había un tio que me atrajo y disimuladamente fui a sentarme a su lado. Al poco, Bea, que estaba a unos 6 metros de distancia, debido a que los dos de su derecha se estaban morreando, se vino a mi lado a dar conversación. Menos mal, porque era uno de esos momentos en los que te gusta estar al lado de la persona que te gusta pero no sabes donde mirar.

El tiempo pasó y alguna que otra vez, cruzabamos alguna que otra palabra via facebook.

Fue en el evento del uno de octubre en benimaclet cuando el brote de nuestra semilla emergió de la tierra, verde y brillante, en busca de calor. Y desde entonces hemos intentado que cualquier momento juntas fuera un buen momento para encontrarnos con nosotras mismas compartiendo experiencias y saberes. Relajadas, en compañia de una cervecita y de quien se quiera unir.

Como anécdota graciosa... el miedo que ambas teníamos mientras me cortaba el pelo. Aunque más que anécdota graciosa creo que me quedo antes con la anécdota de estar tocando la guitarra y cantando en la plaza del glop, No hay nada que me llene más que ese tipo de momentos.

Cómo veo a Bea en un presente y un futuro. Las personas tenemos lenguajes, ella y yo hablamos un mismo lenguaje, relajado, pacífico. Dos personas que se entienden, al menos es lo pienso después de mis experiencias y de el sentimiento que me trasmite. Todavía no hemos superado el lenguaje de la risa,pero proque tampoco ha habido un momento tronchante que compartir (tiempo al tiempo). La veo con mis mismos colores, la veo como una compañera de viaje. Una muy agradable compañera de viaje. En un futuro espero compartir con ella todo lo que pueda, ya sean viajes como visitas a museos y teatros. Siento que es una persona que me aporta y que me escucha, y aunque aún no ha habido momentos de crisis en la que necesitemos un hombro, pienso que su hombro sería un buen lugar donde retomar la paz.

Bromeo con el "cuando vivamos juntas" pues aunque no sé si pasará, me gusta imaginar como sería mi vida al lado de una persona así, conviviendo con esta chica con la que he encontrado tantísimas cosas en común y con la que no me canso de estar. Dejo volar la imaginación pensando lo que sería, pues todo es bello cuando se trata de imaginar.

Ha pasado poco tiempo, pero es bonito dejarse llevar por ese amor que nos hace sentirnos bien con las personas.

A Beatriz le mando una sonrisa y un enorme abrazo, eres una mujer maravillosa, y me encargaré de que no se te olvide nunca!