Pasa el tiempo y nos damos cuenta como los planes del pasado dejan de ser planes para ser anécdotas. Pasa el tiempo y nos vemos cambiar y como estos cambios no van más que a mejor dentro de nuestro proyecto de vida.
Hoy me reuno con los limitados lectores de este espacio para hablaros de Beatriz.
Para no romper rutina comenzaré con el Cómo nos conocimos, con las anécdotas graciosas y cómo no, cómo la veo en el presente y la previsión de futuro.
A Bea la conocí una noche en mi piso. Vino acompañando a un asiduo al piso del cual ya hablé en su dia en otra entrada, el buen amigo PEPE. Para el poco tiempo que nos conocíamos comenzamos a compartir mucho. Opiniones, experiencias. Recuerdo como me hablaba de sus gatas y de que vivía sola. La verdad es que mucho no hay que destacar de este primer contacto pues a menudo es el tiempo lo que afianza los cimientos en una relación. Por así decir, la semilla ya estaba plantada ahora solo faltaba regarla. Algo que de momento no pudo ser, ya que aunque nos habíamos caido muy bien aún no había habido momento para coincidir de manera premeditada.
Al poco tiempo, en la feria alternativa, la última noche de la feria alternativa, para ser concretos, coincidimos de nuevo, entre tambores y músicos de otra nacionalidad. Era el sentirse bien en uno de esos sitios donde te gustaría estar como mínimo dos veces al mes. buena gente, cervecita fria, y un cómodo césped como silla.
Recuerdo como en este momento había un tio que me atrajo y disimuladamente fui a sentarme a su lado. Al poco, Bea, que estaba a unos 6 metros de distancia, debido a que los dos de su derecha se estaban morreando, se vino a mi lado a dar conversación. Menos mal, porque era uno de esos momentos en los que te gusta estar al lado de la persona que te gusta pero no sabes donde mirar.
El tiempo pasó y alguna que otra vez, cruzabamos alguna que otra palabra via facebook.
Fue en el evento del uno de octubre en benimaclet cuando el brote de nuestra semilla emergió de la tierra, verde y brillante, en busca de calor. Y desde entonces hemos intentado que cualquier momento juntas fuera un buen momento para encontrarnos con nosotras mismas compartiendo experiencias y saberes. Relajadas, en compañia de una cervecita y de quien se quiera unir.
Como anécdota graciosa... el miedo que ambas teníamos mientras me cortaba el pelo. Aunque más que anécdota graciosa creo que me quedo antes con la anécdota de estar tocando la guitarra y cantando en la plaza del glop, No hay nada que me llene más que ese tipo de momentos.
Cómo veo a Bea en un presente y un futuro. Las personas tenemos lenguajes, ella y yo hablamos un mismo lenguaje, relajado, pacífico. Dos personas que se entienden, al menos es lo pienso después de mis experiencias y de el sentimiento que me trasmite. Todavía no hemos superado el lenguaje de la risa,pero proque tampoco ha habido un momento tronchante que compartir (tiempo al tiempo). La veo con mis mismos colores, la veo como una compañera de viaje. Una muy agradable compañera de viaje. En un futuro espero compartir con ella todo lo que pueda, ya sean viajes como visitas a museos y teatros. Siento que es una persona que me aporta y que me escucha, y aunque aún no ha habido momentos de crisis en la que necesitemos un hombro, pienso que su hombro sería un buen lugar donde retomar la paz.
Bromeo con el "cuando vivamos juntas" pues aunque no sé si pasará, me gusta imaginar como sería mi vida al lado de una persona así, conviviendo con esta chica con la que he encontrado tantísimas cosas en común y con la que no me canso de estar. Dejo volar la imaginación pensando lo que sería, pues todo es bello cuando se trata de imaginar.
Ha pasado poco tiempo, pero es bonito dejarse llevar por ese amor que nos hace sentirnos bien con las personas.
A Beatriz le mando una sonrisa y un enorme abrazo, eres una mujer maravillosa, y me encargaré de que no se te olvide nunca!