Diana es maravillosa. Como que es mi hermana. Francamente considero que somos iguales en muchos sentidos pero que a la vez ella es más como mi madre,en sentido de darle vueltas a las cosas y yo más como mi padre. La verdad es que durante la infancia nos llevábamos mal, según mis padres, todo viene debido al rechazo que suele producirse en los hijos mayores respecto a los hijos pequeños pues yo soy la pequeña de la familia. Ahora que las dos estamos de camino a la madurez nuestra relacion es muy buena, aunque a veces podamos discutir hemos aprendido a huir de nuestras diferencias para quedarnos con nuestras coincidencias como hermanas y pasar el tiempo juntas. A fin de cuentas, siendo de la misma sangre, no podría haber mucha diferencia!
Anécdotas tengo para hartar ahora mismo. Una en concreto me viene ahora a la cabeza. Fue este verano en la piscina cuando nos propusimos hacer una carrera sujetando el espagueti y nadando con los pies. Me resultó una imagen tan absura, las dos pataleando para no avanzar más que centímetros, que me dio un ataque de risa. Menos mal que ella reacciono y me empujó hacia el bordillo porque lo cierto es que estaba que no podía ni nadar para evitar tragar agua.
Me alegro de que con los años nuestra amistad se haya fortalecido y ahora no tengamos problemas en compartir nuestras emociones con respecto al mundo.
Si tuviese que ver nuestra relación en un futuro, nos veo muy unidas como hermanas, cada una con sus correspondientes parejas saliendo al monte y yéndonos de aventuras por el mundo los 4. Viviendo cerca la una de la otra cuando seamos mayores.
Solo tengo una hermana y tengo que disfrutarla. Y aunque a dia de hoy la eche de menos sé que ya haremos algo juntas cuando llegue el momento.
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