jueves, 18 de noviembre de 2010

Maria.

Sobre María tendría tanto que contar. Desde que nos conocimos en el instituto no paró de ser un show. Todo lo que hacíamos, todo lo que decíamos e incluso una inocente mirada acababa siendo motivo de juerga. No necesitábamos nada para comunicarnos. Como cuando directamente pasa algo y sabes que esa persona se ha acordado de ti tanto como tu de ella. Algo especial.
Con el tiempo y el cambio a la universidad comenzaron mis problemas con ella. No eran problemas graves desde un punto de vista lejano pero para nosotras, el trago de la convivencia fue algo que se nos resistió. Hasta el punto de estallar y volver a reconciliarnos sin volver a traspasar los límites del respeto. Al siguiente curso y a riesgo de volver a caer en discusión decidimos volver a repetir la experiencia. Ambas aprendimos a convivir de una forma más relajada, y aunque seguía habiendo nuestras diferencias, pudimos ser felices. A fin de cuentas creo que nunca encontraré una amiga como ella.

Actualmente Maria conoció a Yos y juntos forman una bonita pareja. Les añoro a ambos pero comprendo que todo tiene su momento y como efímero, el tiempo decide cambiar el camino que define nuestro destino. Aún puedo reír con ella siempre y cuando esté de humor, pues acaba derrochando todas sus risas para su pareja y mucho que me alegro por ella y que haya encontrado alguien que la haga feliz, y desde luego siempre me alegraré de volver a tropezar con una carcajada de por medio.

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